Borroso es un proyecto de branding para el artista y fotógrafo Adrián Gutiérrez. Haciendo un poco de burla de su problema de visión, él retoma el nombre y decide que Borroso sea su bandera. Jugamos con ese concepto para que el propio logotipo viviera fuera de foco —sin dejar de ser viable para impresión—, convirtiendo la irregularidad de la imagen en un jugueteo deliberado. Lo acompaña una cámara caricaturizada que simboliza el espíritu de la casa: una fotografía análoga, arriesgada y divertida, que rompe las reglas de lo estandarizado.